viernes, 11 de octubre de 2013

Joel Peter – Witkin


JOEL PETER-WITKIN
    ( 1939 EU )

Seres deformes, cadáveres disecados, fetos, transexuales, hermafroditas y enanos, son parte de los modelos que el artista  retrata en sus imágenes. Witkin los descontextualiza de su realidad común, realidades que ignoramos, por no ajustarse a los cánones de belleza. 


Evocan pasajes bíblicos o pinturas famosas. 

 

 

A pesar de que a simple vista parecieran ajenas a los cánones establecidos, el trabajo de Witkin responde a indagaciones realizadas, por el mismo, sobre los cambios de sensibilidad estética en el paso del siglo XIX al XX, los estereotipos de belleza tradicional en la representación de la figura humana, el retrato, la naturaleza muerta y escenografías de interiores. 

 




Su acercamiento al proceso físico de la fotografía es altamente intuitivo que incluye manchar o rayar el negativo y una técnica de impresión con las manos en los químicos. Suele crear imágenes que presenta en un tamaño pequeño, no superando los cuarenta centímetros de lado.













Richard Prince


RICHARD PRINCE
    ( 1949, EU )




Se vale de las re fotografías para crear sus obras, toma como soporte el mundo de la publicidad porque es donde se inscriben los mitos de nuestro tiempo, un mundo de lo ideal; en los anuncios de TV todo parece perfecto y feliz al usar cierto producto pero que en el fondo es un mundo de apariencias,  de engaño, de consumo, etc..  una crítica reflexiva de la sociedad. 






Primero realizó una serie de fotografías en color partiendo de anuncios publicitarios, pero su trabajo clave fue la serie Cowboys del 80 al 86, una serie de refotografías de anuncios publicitarios de la marca de tabaco Marlboro. 




Prince modificó recortando y apropiándose de la imagen, pretendía reflejar y reflexionar sobre la manera de ser norteamericana, del ideal masculino, un retrato del hombre americano de clase media, con esa actitud masculina de héroe, basada en mitos, entre el camino de la ficción y la verdad.







Cindy Sherman


CINDY SHERMAN
    ( 1954, EU )

Ha explorado los estereotipos y la cultura estadounidense desde una óptica femenina. Pueden citarse entre sus series destacadas Retratos de Sociedad, Imágenes Sexuales, Desastres y Cuentos de Hadas, Retratos históricos. Pero su trabajo fundamental se encuentra en el clásico Untitled Film Stills.



 
Sherman recuperó los modelos cinematográficos de representación de la mujer, para ofrecer una lectura, a través de sus autorretratos, en torno a la condición femenina en el mundo contemporáneo.
 



 
La estrategia de la apropiación explica buena parte de las experiencia fotográficas contemporáneas empeñadas en releer los modelos de representación tradicionales e incorporar citas y alusiones a su trabajo.
 


 
En cada fotografía se desarrolla una historia donde la propia artista se ha caracterizado con maquillaje y vestido. Sherman usa su propio cuerpo como auténtico escenario.
 


 
 
 Produce fotografías de tamaño relativamente pequeño, con imágenes granulosas y ligeramente fuera de foco.
 

 
 
 
 
A través de sus diferentes series de fotografías, Sherman ha generado preguntas desafiantes y significativas acerca del rol y la representación de la mujer en la sociedad, en los medios y sobre la naturaleza de la creación en el arte.
 

 

 
 

Introduccion: Apropiacion posmoderna – Juan Martin Prada


APROPIACION POSMODERNA

Postmodernismo en su pleno sentido cuando hablamos de la dimensión social del extenso espacio de heterogeneidades y sincronías, de préstamos, de transferencias y migraciones de lenguaje que caracteriza la creación artística reciente. Cuando ésta se convierte en reflexión crítica sobre los factores y procesos que determinan cómo el arte recibe su definición dentro de la cultura. 

La conversión en objeto de arte de la investigación sobre las relaciones entre el hecho artístico y los fenómenos sociales que acompañan y determinan su producción y su recepción se convierte en prioritaria. 

Como estrategia de lenguaje el apropiacionismo crítico se sitúa en uno de los parámetros fundamentales de lo postmoderno, ya que supone una radicalización de los recursos de la cita, la alusión o el plagio que caracterizan la práctica artística postmoderna; como estrategia crítica implica una actitud de revisión, de relectura de lo dado, de toma de conciencia de la influencia de los sistemas de exposición y comercialización sobre la obra de arte, su dependencia del contexto institucional y del discurso histórico por él determinado.

Por ello, la práctica apropiacionista postmoderna no puede ser entendida simplemente como una frívola y acrítica estética referencial e historicista, comprometida exclusivamente con la búsqueda del placer de un lenguaje diferido, desplazado en el tiempo.

Las prácticas artísticas forman parte de lo que en la crítica de arte norteamericana vino a denominarse con el término general “appropriation art” ya a principios de los años ochenta. Aquí se ha ampliado el campo de referencia que este término tenía en su origen, incluyendo diversas prácticas de apropiación del ámbito de lo artístico, como las llamadas prácticas “museísticas”, 

Entre práctica de producción creativa y análisis de la recepción, centrando el artista su actividad en el estudio de los procesos de mediación en los que se encauza la recepción de la obra de arte, los discursos institucionales de la historia o del espacio expositivo.
  
Su evolución conllevará un progresivo análisis de las leyes del intercambio, a través de una reflexión sobre la lógica cruzada entre los intercambios económicos y simbólicos en la medida que están determinados por un sistema de lugares. 
  
El objetivo principal del apropiacionismo crítico sea determinar en qué medida el discurso institucionalizado sobre el arte determina el trato efectivo con la obras. Evidenciar el conflicto existente para organizar y controlar la recepción de la obra de arte por parte del público. 
 
La apropiación crítica implica una constante dislocación de la linealidad de los discursos, y la ruptura de su continuidad. 
 



jueves, 10 de octubre de 2013

Dentro del cubo blanco – Brian O' Doherty

DENTRO DEL CUBO BLANCO

El espacio de la galería:

Las cosas se vuelven arte en un espacio donde las ideas poderosas sobre el arte se centran en ellos.
El objeto se convierte con frecuencia en el medio a través del cual estas ideas se manifiestan.

 








  Marcel Duchamp







Gabriel Orozco

El carácter sacramental del espacio se hace evidente.

El contexto se convierte en contenido.

Sin sombra, blanco, limpio, artificial, tal espacio esta dedicado a la tecnología de la estética. 


El espacio ofrece la idea de que mientras los ojos y las mentes son bienvenidos, los cuerpos que ocupan espacio o no.

El disparo de instalación una metáfora del espacio del galería. En ella, un ideal se cumple con tanta fuerza como una pintura Salón de la década de 1830.

Una galería es un lugar con una pared que se cubre con un muero de imágenes. Las mejores imágenes permanecen en la zona media, los pequeños cuadros caen al fondo, cumpliendo diferentes funciones.

El descubrimiento de la perspectiva coincide con el aumento de la imagen de caballete, la pintura de caballete a su vez confirmo la promesa de ilusionismo inherente en la pintura.

Existe una relación directa entre un mural pintado en la pared y un cuadro que cuelga en una pared, una pared pintada se sustituye por una pieza de pared portátil. Los limites se establecen y se enmarcan.

En una fotografía la ubicación del borde es una decisión primaria. Finalmente enmarcar, editar, recortar, el establecimiento de limites, se convierten en los principales actos de composición.

La pintura de caballete no tiene porque ser rectangular. La ruptura del rectángulo, altera para siempre el concepto del espacio de la galería. Parte de la mística del plano de la imagen superficial, una de las tres principales fuerzas que alteraron el espacio de la galería, se había trasladado al contexto del arte.




El disparo de instalación en el campo de color debe ser reconocido como uno de los puntos finales de la tradición moderna.

El ojo y el espectador: 

Después de 400 años de ilusionismo y de idealismo en el arte, se logra desalojar la imagen traducía como espacio profundo en la tensión superficial. Una marca era suficiente para establecer una relación no tanto con el otro, sino con la potencia estética e ideológica del lienzo en blanco. El contenido de la tela vacía aumento a medida que la modernidad paso.

La pintura en si, se convirtió en el lugar de las ideologías en conflicto, en un sujeto, objeto y proceso, es por esto que el ilusionismo fue expulsado.


Cezanne comienza a deslizar los campos de color hacia la pared a partir de coordenadas verticales y horizontales. A través de esto, la mirada del espectador continuamente se introduce en la pared, por lo que ahora la superficie se vuelve sumamente sensible.

1911, Picasso pegó un pedazo de hule estampado y uno de silla en un lienzo. Con este trabajo comienza el collage, esto marca un pasaje importante entre el espacio de la pintura al espacio cotidiano, que es el espacio del espectador. Después de esto se generó una conexión inmediata entre el collage y el cubismo analítico. 

 
Los múltiples puntos de fuga del cubismo analítico generan que la imagen introduzca al espectador a la habitación.

La literalidad de la imagen anula la ilusión en la pintura. Ante esto el espectador se ve enredado en un problema de vectores por el choque de la instaurada sensibilidad modernista. Cambia radicalmente el espacio con el que se enfrenta el espectador. La estética de discontinuidad se manifiestan en este espacio, así como el tiempo alterado, la autonomía de las partes, la rebelión de los objetos.

Abstracción y realidad, no realismo, conduce a la salida del modernismo. El espacio modernista redefine la situación del observador. El espacio se hizo presente , no sólo en la imagen, sino también en el lugar en el que la imagen se cuelga, la galería, que con el postmodernismo se une a la superficie del cuadro como una unidad del discurso. 

Si el plano del cuadro define la pared , el collage comienza a definir todo el espacio. El fragmento del mundo real puesto en la superficie de la imagen es la imprimación de una energía generativa imparable.

"El espectador se siente ...”, 
“El espectador nota que ...";
"El espectador se mueve ....” 
 
La observación es una función perfectamente especializada, el ojo hace un balance, pesa, discierne, percibe, pero también tiene sus límites. Tiene problemas con el contenido, que es lo último que el ojo quiere ver. El ojo es el único habitante en las fotografías de instalación. El espectador no está presente. 


  Kurt Schwitters
   
“Merzbau” de Schwitters puede ser el primer ejemplo de una galería, como una cámara detransformación de la que el mundo puede ser colonizado por la conversión del ojo.

La pasión de actualizar incluso la ilusión es una marca, un estigma del arte de los sesenta. 

El collage ambiental y el ensamblaje se aclaran con la aceptación de la tableau como género. Con el tableau, la galería suplanta otros espacios. 


 George Segal
       

 Edward Kienholz
  
El ojo y el espectador salieron en diferentes direcciones desde el cubismo analítico . El ojo va de la mano con el cubismo sintético, ya que ocupa el negocio de redefinir el plano del cuadro . 

El espectador  hace frente a la invasión del espacio real del plano de la imagen abierta por collage.